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  Sinopsis  
     
  Eschenbach un multimillonario ex Nazi alemán que se dedica a los negocios clandestinos es asesinado en su residencia de Blankenese; y el inspector Müller de la policía alemana conjunto a su secretaria Wangrau y a Richard Wide presunto asesino y experto en operaciones militares que responde a los intereses de la Mafia y que ha caído en manos del inspector, por una apasionada relación que mantuvo, bajo una identidad falsa, con una de los implicados en el asesinato, tiene que aclarar la situación para atrapar a los verdaderos asesinos y averiguar que relación pueden tener los terroristas con los nazis, ya que descubren que Eschenbach poseía documentos de suma importancia para Al-Qaida, y para la Mafia.

El departamento federal de investigación criminal (BKA), presionaba al inspector cada vez mas, él cual se encontraba en un callejón sin salida lleno de intrigas, conspiraciones y pistas falsas que se estaban convirtiendo en un grave problema para la seguridad nacional.

 
     
  Muestra de lectura

1

Aeropuerto Internacional Hamburgo-Fuhlsbüttel, Alemania, lunes seis de la mañana, hora local.

Una limusina americana marca Lincoln Town car blanca con cinco metros de largo aparcaba en el garaje del aeropuerto; el mayordomo Mathias Güdel por ordenes del señor Joseph Eschenbach había conducido a su señora Martina y a su hija Alicia al aeropuerto para tomar un avión de la aerolínea Condor destino a la Habana-Cuba, y asimismo disfrutar de unas vacaciones hospedadas en el Hotel Nacional de la Habana, uno de los hoteles más caros de la isla, destinado primordialmente a visitantes de la alta sociedad con un caudal suficiente, o artistas de Hollywood que simpaticen con la dictadura castrista.

Martina Eschenbach se encontraba en el baño del aeropuerto y contemplaba en el espejo sus cualidades femeninas y camufladas por las cremas, coloretes, perfumes y prendas carísimas que a simple vista parecían excitantes; al parecer le esperaba un acontecimiento primordial de su vida, y mientras se pintaba los labios observando sus ojos verdes y brillosos con mirada de Gorgona sentía como su interior se humedecía recordando a Eduardo, un mulato extravagante que solo con mirarlo sus entrepiernas se tambaleaban, el cual había conocido hace dos años cuando paseaba sola por el malecón habanero en una noche de luna llena, y del cual se había enamorado locamente por su extravagancia y forma de contar chistes; ahora solo estaba la posibilidad de estar a su lado, hasta que llegara la ocasión de traerlo para Alemania; su marido no era un obstáculo, ya que le daba la libertad necesaria para hacer y deshacer, y hacía tiempo que le rondaba en su cabeza la idea de alquilar un apartamento en el centro de la ciudad como nido de amor; Eduardo no tendría que trabajar, ella lo mantendría y le compraría cosas, pero por otra parte sentía recelo de que el mulato se esfumara una vez que llegase aquí, o que alguien se lo fuese a quitar, pues ella sabia que una vez acá, él se sentiría solo y para relajarse buscaría a los suyos en discotecas o bares nocturnos, y unos celos enfermizos corrían por su cabeza, solamente pensar que él estaría bailando solo en una discoteca le causaba escalofríos, porque sabía que muy pocas se resistirían al ver el hombre de su vida sin acompañante.

Diez minutos mas tarde, en el momento que Güdel despedía a la señora y a su hija en la aduana con los ojos lagrimosos por la tristeza de que la niña se apartara de su lado, ya que él la tenia como un padre que la había criado desde chiquita y le había dado cariño como si fuese su propia hija, un auto marca Mercedes Benz S-Klasse con cristales oscuros aparca contiguo a la limusina. Richard Wide un rubio alto y apuesto con lentes de sol consulta su reloj y observa disimuladamente desde su posición todo el contorno conjunto a las cámaras colocadas en el aparcamiento; la mañana estaba algo fría, y por los altavoces se oían la llegada de un avión procedente de Roma y un vuelo para Nueva York, mientras los turistas corrían como locos de un lado a otro con sus maletas, buscando la recepción para deshacerse de aquellas fastidiosas cargas.

A lo lejos en el horizonte se veía como el sol hacía su aparición; en ese momento a Wide le hubiese gustado estar en Mallorca o el Republica Dominicana disfrutando con una morena el aire fresco de la mañana, mientras desayunaban y hacían el amor en la arena; pero de repente y por arte de magia abandona el auto y se dirige al maletero de la limusina llevando consigo su Kit de herramientas, mientras continuaba observando con discreción el movimiento de las cámaras; y rápidamente sin que nadie se percatara de sus escurridizos pensamientos, procede abrir el auto con una de sus llaves maestras para asimismo desactivar la alarma y de esta manera ocultarse en el maletero del mismo, y comenzar la primera fase de su plan.

continúa.....